En estos días que estamos todos en casa, pasamos muchas más horas en la cocina.   En muchas familias los hijos comen en el colegio, o en casa de los abuelos, los más afortunados, y  los adultos os lleváis el tupper de casa para comer en la oficina, o quizás habéis encontrado un restaurante con un menú asequible, donde además os tratan de fábula, como si estuvierais en casa.

Normalmente es la hora de la cena la que os reúne a todos en la cocina para comentar cómo ha ido la jornada, mientras preparáis algo ligero para compartir en la mesa.

Ahora la situación ha cambiado, y todos estamos en casa, las 24h del día. Sólo los sanitarios, a los que queremos mandar desde aquí nuestro más sincero reconocimiento, y otros trabajadores de sectores de primera necesidad, salen de casa para ir al trabajo.

Esto significa que la cocina ha cobrado vida, y ahora es uno de los lugares más concurridos de casa. En la cocina es donde alojamos la mayor parte de de nuestros electrodomésticos, y nos consta que algunos de ellos se encuentran exhaustos.  

El horno es el protagonista de la repostería con niños, que se ha convertido en la principal actividad de entretenimiento en muchos hogares. El frigorífico custodia las cervezas bien fresquitas que vamos a compartir con nuestros amigos en la videollamada  de las ocho.  El lavavajillas nunca antes había funcionado tantas veces a la semana. También hemos descubierto que el microondas sirve para algo más que para calentar la leche. Y la campana y la encimera, presiden el espectáculo diario siempre a punto para cocinar un buen caldo de verduras o unos huevos revueltos.

Con tanta actividad, no podemos descuidar la limpieza y mantenimiento de nuestros electrodomésticos estos días. Así que aquí te dejamos unos consejos:

1.Revisa el nivel de sal i abrillantador de tu lavavajillas. Con el incremento de lavados, seguro que tendrás que rellenarlo más a menudo.

2.Cuando abras la puerta del frigorífico o congelador, aprovecha para coger todo aquello que necesites. Cada vez que lo abrimos se escapa el frio, necesita trabajar más el motor, y el consumo aumenta.

3.Limpia a menudo y a conciencia los tiradores y las superficies de los electrodomésticos. Basta con agua y jabón, pero si vas a utilizar algún desinfectante lee atentamente las instrucciones antes de su uso, no vayamos a dañarlo si el producto es demasiado abrasivo. Cambia la esponja o la bayeta más a menudo, o utiliza trapos desechables.

4. Los restos de comida en el horno pueden quemarse y producir olores desagradables, así que observa bien el horno cada vez que lo utilizas, para comprobar que no existen restos y límpialo si ves que acumula grasa en las paredes. Puedes llenar la bandeja con dos vasos de agua caliente y un vaso de vinagre. Encender el horno a 200 grados y dejar actuar durante 30 minutos. Después basta con pasar un trapo húmedo por las paredes y el cristal. El vapor del vinagre hace que la suciedad salga sola.

5. Al utilizar el microondas para cocinar, se acabará ensuciando más. El vinagre también es un buen aliado aquí. En este caso servirá verter una cuchara sopera de vinagre blanco en un bol de cristal con 300 ml de agua. Meterlo en el microondas durante 3 o 5 minutos. Y una vez transcurrido este tiempo, retirar el recipiente y limpiar el interior con una bayeta o un  trapo. Si aún quedaran restos de comida o de olor, podemos mojar el paño en otro bol con agua, vinagre y bicarbonato.

6. En la campana se acumula también mucha grasa, y ahora que tenemos tiempo puede ser un buen momento para limpir los filtros. Algunos pueden ir directamente al lavavajillas, pero incluso así recomendamos primero realizar esta limpieza. Preparar un barreño donde entren los fltros completamente, con agua caliente, bicarbonato y unas gotas de vinagre (de nuevo) o zumo de limón. Dejarlos en remojo durante 20 minutos para que se ablande la grasa. Después los ponemos bajo el grifo con agua caliente y los frotaos de nuevo con agua y jabón. Quedarán como nuevos.

7. Por último debemos cuidar nuestra placa. En función de si se trata de una placa de gas, vitro o inducción deberemos aplicar diferentes cuidados, pero siempre debemos evitar que los líquidos que se derramen se peguen a la superficie. Con lo cual, deberemos retirarlos lo más rápido posible, sin quemarnos.

Comparte estos trucos con toda tu familia, así entre todos, conseguimos que la cocina sea un lugar limpio y seguro, y que nuestros electrodomésticos no sufran.

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