Escoger con qué tipo de placa vamos a cocinar en casa es sin duda una decisión importante, y como “cada maestrillo tiene su librillo” sólo tu podrás decidir cual es la que más te conviene. Nosotros podemos explicarte las ventajas e inconvenientes de cada una, y tu decides.

La placa de gas

Lo primero que deberemos saber es que la placa de gas podrá funcionar con butano o con gas ciudad, y que es la más adecuada para cocinar los arroces, guisos y potajes de la abuela. De hecho, la mayor parte de los cocineros profesionales escogen el gas para sus cocinas, y proclaman que  “solo con el fuego puede conseguirse la excelencia gastronómica”… ahí lo dejamos.

Tres ventajas de la placa de gas:

1.Se tarda menos en calentar un recipiente que con la vitro

2.Consume menos energía

3.Permite utilizar diferentes tipos de recipiente

Claro que también tiene algún inconveniente, como la limpieza de los quemadores, para lo que tenemos un pequeño truco, también de la abuela. Se trata de poner una olla con vinagre en el fuego, llevarla a ebullición y meter en ella los quemadores, esto nos ayudará a que recuperen su aspecto más o menos original.

Sabemos que con el gas no se juega, así que a nivel de riesgos, debemos estar muy atentos siempre con este tipo de placas, para evitar despistes o fallos que puedan ocasionar alguna pequeña fuga.

La placa de inducción

La principal ventaja de este tipo de placa es que nos permite hervir un litro de agua en menos de la mitad de tiempo que una cocina de gas

A simple vista la podemos confundir con una vitrocerámica, pero lo cierto es que su funcionamiento y su precio son distintos.

Resumen de ventajas de la inducción:

1.Calienta más rápido

2.Fácil de limpiar

3.Programable

4.No se calienta la superficie, por lo que no hay riesgo de quemaduras

5.Es más eficiente

6.Permite ahorrar energía y dinero

Como veis las ventajas son muchas, pero sin embargo  es importante saber que en este tipo de placas, el recipiente debe ser metálico, no podremos cocinar con la cazuela de barro, porque se calienta a través de la generación de un campo magnético.

Lo que nos puede frenar a la hora de elegir este tipo de placa es su coste, que será el más elevado de los tres. 

La vitrocerámica

La mejor placa por su rápida limpieza y para viviendas donde no existe instalación de gas. 

En este caso se genera el calor a través de resistencias eléctricas situadas debajo del cristal vitrocerámico. Por lo tanto, el calor aquí si que se transmite y calienta la superficie. Se debe tener especial precaución en observar el piloto de calor residual para evitar quemaduras.

Ventajas de la vitroceramica:

1.De coste resulta más barata que una placa de inducción

2.Más fácil de limpar que las placas a gas, pero menos que las de inducción

3.Aceptan la mayor parte de recipientes, sea cual sea su material

4.Podemos aprovechar el calor residual para seguir cocinando

En cambio, el proceso de calentamiento es más largo, y también tarda más en enfriarse, por lo que consume más energía.  Hay que tener cuidado con el mantenimieno para que no se ralle la superficie.

Una vez estemos seguros del tipo de placa que buscamos, sólo nos quedará encontrar el modelo y la marca que más se ajuste a nuestro bolsillo y a nuestras necesidades, y que además tenga el menor consumo. Para ello te invitamos a que consultes nuestros modelos y si tienes cualquier duda, siempre nos lo puedes preguntar.

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